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Tubos de ensayo

tubos de ensayo de vidrio

Los tubos de ensayo son uno de los materiales de laboratorio más usados. La gradilla para tubos de ensayo se encarga de que estos no se caigan. Seguramente hayáis visto uno en algún momento, pero para los que no, cabe decir que se tratan de tubos de cristal o plástico cilíndricos. En ellos se realizan todo tipo de preparaciones químicas a pequeña escala. El extremo superior está abierto y el inferior permanece cerrado de forma curvada. Su utilidad es muy variada y con ellos se pueden realizar varios experimentos. Si te interesa conocer más acerca de este material de laboratorio, permanece leyendo.

¿Para qué se utilizan los tubos de laboratorio?

La principal función de los tubos de ensayo es manejar los productos químicos de un laboratorio. Se colocan en una gradilla para tubos de ensayo para evitar que se caigan y mantenerlo en una posición vertical. Su forma no es producto del azar. Al ser estrecho los gases tardan más en dispersarse, son fáciles de lavar, es muy difícil que se vierta el líquido del interior y su transparencia permite controlar visualmente las reacciones que se producen en su interior.

Pero es que los tubos de ensayo también encuentran su hueco en el mundo de la medicina. Debes saber que suelen ser los recipientes de sangre. Como muy probablemente sabrás, con ellos se separan los distintos grupos y se mantienen identificados fácilmente. Ademas, también suelen utilizarse para recolectar muestras biológicas de múltiples tipos como orina o pus. Para evitar que se infiltren partículas o materiales no deseados suelen contar con tapones para mantener la muestra aislada.

¿Qué clases de tubos de ensayo hay?

Según su finalidad puedes encontrar diversos tubos. El primero es el estándar, el cual suele ser de vidrio o de pyrex, ambos materiales resultan inertes si se encuentran con materiales reactivos. Sus medidas son de 18 por 150 milímetros. Junto a estos también puedes encontrar los matraces de Erlenmeyer. Llevan el apellido de su inventor, Richard Erlenmeyer, y su forma también es muy reconocible: cuentan con una boca estrecha que se va ensanchando hasta su base. Gracias a esta forma los líquidos se calientan más rápidamente.

El frasco de Florencia es similar al anterior, pero su fondo es redondeado en vez de plano. A continuación, las probetas graduadas son de gran utilidad para realizar medidas precisas de líquidos. Los materiales más comunes son el plástico y el cristal. También puedes encontrar los tubos de ensayo de seguridad, una variante que cuenta con una membrana semipermeable para evitar salpicaduras accidentales.

¿Cómo elegir la gradilla química para tubos de ensayo adecuada?

Antes de nada, has de tener en cuenta varias cosas para elegir una gradilla. Realmente no son muy importantes, de hecho, son casi de risa. Pero los consejos que os vamos a dar podrían seros bastante útiles.

Tamaño de la gradilla

Hay de todos los tipos, desde las que tienen 5 espacios para tubos, a más de 50. Si la que necesitas es para un laboratorio o una universidad, es muy recomendable que tengo muchos orificios, ya que el objetivo en un laboratorio es probar y no parar. Para institutos con alumnos primerizos y para uso particular, es mucho más recomendable una con pocos orificios, debido a que los experimentos realizados suelen ser meramente para la observación de reacciones químicas.

Gradillas de menos de 15 milímetros

Gradillas de entre 15 y 25 milímetros

Gradillas de más de 25 milímetros

Tamaño del tubo

Es muy importante que el tubo y la gradilla sean compatibles. Es decir, si tienes un tubo de 30mm de diámetro, no lo vas a poder introducir en el orificio de una en la que únicamente quepan tubos de 10mm.

Tubo de ensayo de plástico de 12 mm

Tubo de ensayo de plástico de 15 mm

Tubo de ensayo de vidrio

¿Sabías que los tubos de ensayo se colocan en gradillas para que no se derramen? En nuestra página web tenemos una gran variedad de gradillas ordenadas según su tamaño.

Por último, el vaso de precipitado permite realizar distintas acciones como calentar líquidos, mediciones o, simplemente, contener sustancias de lo más variadas. Con todos estos recipientes cualquier laboratorio debería estar bien surtido de material.

Conclusión

El tubo de ensayo es un material multiuso. Su mayor utilidad es como recipiente de líquidos y muestras para mantenerlas bajo control en todo momento de manera fácil mientras que la gradilla aguanta este tubo de ensayo. Suelen estar constituidos de cristal o diferentes plásticos que no reaccionen con lo que va a contener el tubo, además deben ser fáciles de limpiar, reusables y aptos para su uso en el laboratorio. Sin ellos no se podrían realizar muchas actividades cotidianas en un laboratorio, por lo que su utilidad queda más que demostrada.

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