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Un clásico en el laboratorio: la gradilla química

gradilla

Si eres un apasionado de la ciencia, o bien una persona no tan interesada en la ciencia pero sí en busca de información, enhorabuena. Has aterrizado en gradilla.es, la única página web en español dedicada y especializada en la gradilla química. Te explicamos todos los tipos, sus características y los tamaños estándar. ¿Empezamos?

Una gradilla o gradilla química, es un producto que se utiliza para aguantar tubos de ensayo o tubos de muestras. La gradilla para tubos de ensayo es un utensilio para el laboratorio, sumamente práctico para la comodidad de cualquier persona que esté haciendo un experimento, ya sea en un laboratorio, instituto, universidad… ya que puedes depositar los tubos, e ir cogiendo una y otra vez hasta que se acaben, sin temer que se caigan y puedan cometer desastres mayores.

gradilla de plastico
Pues bien, la gradilla química contiene agujeros en los que puedes depositar los tubos de ensayo. Normalmente tienen una forma rectangular y existen gradillas para diferentes tamaños de tubos de ensayos. El tamaño de estos tubos se mide por milímetros, pero en nuestra página web no tendrás dificultades para encontrarlos. Suelen ser de alta calidad y deberían resistir a la corrosión química y  también ser fáciles de limpiar y desinfectar.

Por si no lo sabes, los tubos de ensayo son recipientes en los que se depositan pequeñas muestras ya sean líquidas o sólidas, con el objetivo de guardarla, o de realizar reacciones químicas a pequeña escala. Sin estos tubos, sería imposible hacer reacciones químicas de prueba, a pequeña escala. Imagina que únicamente se pudieran hacer experimentos de gran escala fuera del laboratorio. ¿Difícil, no? Es por ello que existe la gradilla para laboratorio. Los tubos son sumamente útiles en la vida del laboratorio.

tubos de ensayo de plastico

Características de la gradilla química

Si no existiera la gradilla de laboratorio, ¿con qué se sostendría un tubo de ensayo? Es muy fácil de comprender: no pueden vivir el uno sin el otro. Las gradillas sirven para aguantar y contener en ellas las muestras. Sabemos lo peligroso que puede resultar si se derrama cualquier tipo de elemento que haya dentro de un recipiente de ensayo. Por ello, las gradillas y los tubos son hermanos inseparables. En definitiva, estas son las gradillas para tubos de ensayo.

Todas las gradillas (excepto las de acero inoxidable y multiposición) están numeradas para así facilitar la localización e identificación de las muestras y agilizar el trabajo del día a día en un laboratorio. Piensa que si, por ejemplo, necesitas un componente químico y no recuerdas dónde está, en las anotaciones (que deberías tener) sale el número en el que está el agente químico o componente que vas a utilizar.

¿De qué están hechas las gradillas?

La gradilla química de laboratorio suele estar confeccionada de metal, madera, plástico o incluso de aluminio. Las más comunes son las gradillas plásticas (polioximetileno, polipropileno o policarbonato), debido a la calidad sumada con su precio, muy asequible para cualquier persona. Las gradillas metálicas y de aluminio, eso sí, resultan ser más profesionales pero el precio suele ascender bastante.

Las gradillas de aluminio anodizado son las más duraderas y resistentes ante agentes químicos y corrosivos. Disponibles en varios tamaños diferentes, presentan forma de Z y su base ancha y plana asegura una gran estabilidad y permite manejar los tubos con una sola mano. Son además, fácilmente apilables, pero su precio suele ascender debido a la calidad del material.

Tipos de gradilla química

Gradilla clásica

Es la gradilla normal, la de toda la vida. Todo laboratorio tiene una. Como veníamos comentando, está hecha de madera, plástico metal o aluminio. Las gradillas de metal y aluminio son las que menos agujeros suelen tener, entre 5 y 12. Las de madera tienen entre 5 y 20, y las gradillas plásticas son las que tienen mucha más capacidad, pudiendo llegar a tener más de 50 agujeros.

Gradilla cúbica entrelazada

Una gradilla química muy poco común, y solo dedicada y vendida para los laboratorios más exquisitos. Esta tiene diversas gradillas (individuales) organizadas en forma de cubo. Las gradillas ubicadas en un lado se desprenden para su uso. De esta manera, puedes ir cogiendo cada agujero de la gradilla sin tener que coger únicamente el tubo de ensayo.

Gradilla apilable

Están hechas de un material distinto: polipropileno o policarbonato. Se diferencian en que estas son fáciles de desmontar para así facilitar el trabajo almacenando tanto las rejillas como los tubos de ensayo.

Gradilla secante para tubos de ensayo

Se utilizan para el secado y almacenamiento de placas cromatográficas y para secar tubos de ensayo. Resumiendo; es una gradilla química que se pone al revés para ayudar al secado de los objetos mencionados anteriormente. Por ello, es un producto muy específico que es difícil de conseguir para laboratorios convencionales o domésticos.

Gradilla inclinada

Las gradillas inclinadas son utilizadas para graduar los agujeros a gusto o situación, para así ser colocado y que se puedan secar . También son usadas para incubar ciertos cultivos líquidos en un ángulo específico para que todos los tubos de ensayo estén colocados de igual manera. Y adivinad… exacto, no son nada fáciles de conseguir.

Gradilla universal de acero inoxidable
Bel-Art - Varios
131,27 EUR
Gradillas Poxygrid para tubos
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Gradilla de una pieza

Está diseñada para sostener solo un tubo de ensayo o cualquier tubo que encaje en el espacio. El material de la gradilla puede variar. Estas gradillas suelen ser muy especiales debido a que pueden contener en ellas un tubo de ensayo más grande de lo normal. Debido al tamaño, cabe destacar el uso para reacciones químicas a mayor escala que los tubos de ensayo convencionales.

Gradillas viales

Son gradillas diseñadas para frascos de menor tamaño. A menudo están elaboradas de plástico. Son las gradillas más comunes. Abarcan gran cantidad de agujeros para diferentes tubos de ensayo.

Conclusión. ¿Qué gradilla química comprar?

En primer lugar, la gradilla de laboratorio es uno de los componentes más útiles debido a su gran importancia para apoyar los tubos. Antes de hacer ningún experimento, deberías asegurarte de que tienes al menos un soporte para tubos de ensayo. Si no, ya me comentarás dónde colocas los tubos.

Finalmente, como hemos comentado, las gradillas químicas pueden ser o bien para uso profesional, o bien para uso doméstico. Esto quiere decir que, como hemos explicado anteriormente, la decisión final de compra se vea afectada según el tipo de uso que se le vaya a otorgar al producto.  Si quieres hacer reacciones sencillas o en gran cantidad a pequeña escala, las gradillas plásticas son definitivamente la mejor elección. Si por lo contrario quieres hacer reacciones a pequeña escala en una cantidad reducida, las gradillas de madera serían tu opción ideal. Por otro lado, si además quieres añadirle un toque de profesionalidad a la cantidad reducida, las gradillas se metal o de aluminio serían la mejor elección. Pero como hemos ido comentando, suponen un coste mayor. Así que…¡tú decides!  

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